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Análisis de los hechos

Lectura 2: La Urca de Lima y el desastre del naufragio de 1715

En 1700, Carlos II de España murió sin descendencia y nombró a Felipe – familiar de su primera esposa, María Luisa de Orleáns, y nieto de Luís XIV de Francia-  su heredero. Los holandeses y los ingleses vieron esta combinación de poder como una amenaza y declararon la guerra a España, la llamada Guerra de Secesión. Las rutas entre España y las Américas no eran seguras, por lo que el influjo de riquezas se paralizó casi por completo. Mientras la guerra se acercaba a su fin en 1713, España se hallaba al borde de la bancarrota. El Rey Felipe V ya había mandado una flota hacia América, decretando que la mayor cantidad de riquezas debían ser traídas de vuelta.

El 16 de septiembre de 1712 la flota de Nueva España partió de España bajo el mando del Capitán General Don Juan Esteban de Ubilla. Los ocho navíos llegaron a Veracruz el 3 de diciembre. El plan era pasar el invierno allí, comerciar en primavera y cargar las mercancías para su viaje de regreso a España vía la Habana. Sin embargo, una serie de imprevistos, incluyendo daños a los navíos causados  por  las tormentas y problemas al recibir o cargar las mercancías, retuvieron a la flota más de dos años en Veracruz. El 4 de mayo de 1715, la flota finalmente navegó hacia la Habana. Para entonces, sin embargo, la flota constaba únicamente de cuatro navíos debido a que los otros habían sido destruidos durante una tormenta mientras estaban en puerto. Los cuatro navíos incluían la Capitana, la Almiranta, la Urca de Lima (un refuerzo) y Nuestra Señora de las Nieves (un patache). La cantidad total de tesoro registrado a bordo de los navíos era más de seis millones de pesos. La carga general incluía añil, vainilla, chocolate, cobre, porcelana china y madera de Brasil.

La flota de Tierra Firme, comandada por el Capitán General Don Antonio de Echeverz y Zubiza, había dejado España el 9 de julio de 1713  con dirección a Cartagena, Colombia. La carga incluía cientos de toneladas de mercancías fabricadas en Inglaterra. En noviembre, la flota de seis navíos salió para Portobelo para recoger más mercancías antes de regresar a Cartagena para la primavera y el verano. La flota navegó hacia la Habana el 7 de septiembre de 1714 cargando oro, plata, tabaco, madera de Brasil, pieles y chocolate. Después de varias semanas llegaron a Cuba. La tripulación pasó allí el invierno y la primavera esperando que la flota llegara desde Veracruz.

Las dos flotas finalmente se reunieron  en la Habana en el verano de 1715. Para entonces la Corona española necesitaba desesperadamente dinero y los mercaderes estaban impacientes por vender sus mercancías del Nuevo Mundo en los mercados de Europa. A pesar de que la temporada de huracanes ya había comenzado, el convoy dejó la Habana el 24 de julio, con riquezas y carga por valor de 14 millones de pesos . El convoy estaba formado por cinco navíos de la flota de Nueva España (Ubilla le había añadido un pequeño navío en la Habana), seis de Tierra Firme y un navío mercante francés llamado Grifon. España había detenido el Grifon en la Habana para que no pudiera revelar la fecha de partida del convoy a los corsarios.

Después de salir de la Habana, el convoy tuvo un clima tranquilo en su avance por el Canal de las Bahamas. En la noche del 30 de julio, sin embargo, un violento huracán arrastró a los navíos a poca distancia de la costa oriental de Florida, hacia los arrecifes de poca profundidad y a las pesadas rocas del fondo marino. En cuestión de horas, la tormenta destruyó 11 navíos. El Grifon fue el único que pudo escapar. Miguel de Lima, el dueño de la Urca de Lima, describió el naufragio de su navío: “El sol desapareció y el viento que venía del este y este noreste soplaba ahora más fuerte. Las olas se  agigantaron y el viento seguía empujándonos hacia la orilla, a las aguas menos profundas. En cuestión de momentos no pudimos utilizar ninguna de las velas… y nos encontramos a merced  del viento y del agua, cada vez más cerca de la costa y sin ningún mástil en pie.  Todos los navíos, a excepción del mío, naufragaron y quedaron hechos pedazos.”

Más de 1.000 personas murieron en la tormenta, incluyendo a Ubilla. Alrededor de 1.500 personas sobrevivieron al desastre y llegaron hasta la orilla nadando o flotando en restos de los navíos. Sin embargo, al llegar a la orilla muchos murieron por la exposición al sol, por sed y hambre. Para mayor complicación, los restos del naufragio y las personas se encontraban esparcidos por al menos 5 kilómetros a lo largo de la costa despoblada. Afortunadamente, la Urca de Lima se encalló en aguas poco profundas y permaneció de alguna manera intacta. Los náufragos pudieron rescatar comida y enseres de su bodega y de esta manera sobrevivir.

Algunas lanchas (pequeños botes que llevaban los galeones de guerra) se mantuvieron intactas y los supervivientes lograron enviar una a la Habana en busca de ayuda. Un mes después, barcos de auxilio de la Habana y de San Agustín (Florida) llegaron con suministros y equipo de rescate para recuperar los baúles de monedas y mercancías.
La Urca de Lima fue el primero de los navíos del naufragio en ser recuperado por los españoles. Toda la carga que podía ser recuperada fue sacada de la bodega y los restos del naufragio por encima del nivel del mar se quemaron para esconder el navío de los piratas ingleses.

Para finales de año los operarios anunciaron haber recuperado todo el tesoro de la Corona y la mayor parte de las riquezas que pertenecían a particulares (una total de 5 millones de pesos). Los españoles finalizaron las operaciones de rescate en julio de 1716. A finales de agosto—cuatro años después de que la flota abandonase España— el tesoro recuperado finalmente  llegó a España. Más de la mitad del tesoro todavía permanecía perdido y permanecería así los siguientes doscientos años.

Preguntas para la Lectura 2

1. ¿Por qué España ansiaba el regreso de la flota de 1715?

2. Realice un eje cronológico para la flota de 1715, desde que partió de España hasta su naufragio en la costa de Florida.¿Por qué se retrasaron?

3. ¿Qué cantidad de riquezas llevaba el convoy?

4. ¿Por qué cree que emprendió la flota la travesía en la estación de huracanes? ¿Qué sucedió con la flota combinada cuando regresaban a España?

5. ¿Qué cantidad de tesoro fue recuperado por los españoles?

La lectura 2 fue compilada de Robert F. Burgess y Carl Clausen, Florida’s Golden Galleons: The Search for the 1715 Spanish Treasure Fleet (Port Salerno, Florida: Florida Classics Library, 1982); Robert F. Marx, The Search for Sunken Treasure: Exploring the World’s Great Shipwrecks (Toronto: Key Porter Books, 1993); Robert F. Marx, Shipwrecks in the Americas (New York: Dover Publications, Inc., 1987); Della Scott-Ireton y Barbara Mattick, “Urca de Lima” (St. Lucie County, Florida) National Register of Historic Places Registration Form (Washington, D.C.: U.S. Department of the Interior, Programa del National Park Service, 2001); Roger C. Smith, “Treasure Ships of the Spanish Main: The Iberian-American Maritime Empires,” en Ships and Shipwrecks of the Americas, editado por George F. Bass; y Timothy R. Walton, The Spanish Treasure Fleets (Sarasota, Florida: Pineapple Press, Inc., 1994).

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