El caracol manzana de isla, originalmente importado desde Suramérica para acuarios, recientemente ha sido encontrado en las aguas de Florida del sur. Estos mega-moluscos, con mega-apetitos, pueden acabar con la vegetación acuática de grandes áreas en las vías fluviales de Florida. Este caracol puede moverse grandes distancias con la vegetación que se encuentra adherida a botes y ahora se ha proliferado hasta llegar a Tallahassee.
Los caracoles manzana de isla, además de ser reproductores prolíficos, pueden crecer tan grandes como una pelota de béisbol. Ponen racimos de hasta mil huevos de un color rosa brillante en cualquier superficie que se encuentre sobre el nivel del agua. Los científicos están preocupados por la posibilidad de que esta hambrienta especie pueda despojar las costas de nuestros humedales de vegetación importante y competir directamente con nuestro caracol manzana nativo por alimentación y hábitat. Si la población de caracol nativo declina, esto podría traer mayores consecuencias para nuestro Gavilán Caracolero, que se encuentra en peligro y que depende de este caracol para alimentarse.
La barbona, la planta acuática exótica más expandida en Florida, fue inicialmente importada de Sri Lanka a principios de los 1950´s y vendida como una planta de acuario. Durante las décadas de los 50s y 60s, los agricultores de plantas acuáticas “sembraron” los canales de Florida con barbona para contrarrestar los gastos. Para cuando la especie fue identificada como una planta invasora, ya se había difundido a lo largo de canales, pozos, lagos, lagunas y ríos, opacando y matando plantas y peces nativos, así como otras especies que dependían de estos.