• Sierra del Carmen

    Big Bend

    National Park Texas

El Parque Nacional Big Bend

Los indígenas dicen que después de crear la Tierra el Gran Espíritu simplemente desechó todas las rocas sobrantes en el Big Bend. Los exploradores españoles, al encontrar un paisaje desolado, simplemente le llamaron “el despoblado”. El llegar a conocer esta tierra de desiertos y montañas atravesada por el Río Grande, no es más que adquirir una mayor conciencia de lo desconocido. Aquí usted encontrará, aunque usted no lo crea, un anfibio del desierto; el sapo “pata de espada” de Couch; un pez mosquito cuyo mundo simplemente es un charco en el parque; un pequeño mamífero, la rata canguro, que produce agua metabólica; y un pájaro grande, el corre-caminos, que prefiere correr que volar. Existen insectos alados que viven su vida entera a costa de una sola planta. Por el contrario, los coyotes pueden aparecer en cualquier lugar y comer casi cualquier cosa. Las liebres tienen las orejas tan grandes que las utilizan como radiadores, transfiriendo el calor corporal al medio ambiente. El movimiento puede ser imperceptible - o tan rápido como el del halcón peregrino el cual al decender en picada ha registrado velocidades superiores a los 320 kilómetros por hora. El tiempo puede ser medido...o simplemente dejarlo pasar. Si usted desea conocer los alcances del tiempo, encuéntrelos en la Muestra de Fósiles o en las capas profundas de rocas en los cañones de Santa Elena, Mariscal o Boquillas. Observe como la liebre corre para eludir su depredador. Si usted es paciente, observe qué tanto tiempo transcurre después de la primera tormenta de lluvia para que el desierto, aparentemente sin vida, resucite a la vida cubriéndose de flores de vivos colores. La verdad es que el Big Bend es más inspirador de lo que usted se imagina, a veces usted deberá esperar a ser capturado por él.

El Parque Nacional Big Bend puede ser concebido como formado por tres divisiones naturales: el río, el desierto, y las montañas. El río y las montañas sirven como puntos opuestos al desierto. El río es un oasis linear. Las montañas funcionan—en relación con sus áridos entornos—tal como una isla de vida boscosa.

El Río

El nombre de Big Bend se refiere a la gran curva en forma de U que el Río Grande hace aquí en el suroeste de Texas. El río es un oasis lineal en forma de arco, un listón verde extendido a través del seco desierto y que cruza a través de sus montañas. Tal como lo hacen todos los ríos que sobreviven a su paso por el desierto, el Río Grande tiene sus fuentes fuera de este desierto. Hoy en día, gran parte del agua que corre a través del parque es proveída por el Río Conchos que fluye desde México, y no por el Río Grande. Gran parte del flujo del Río Grande es desviado para fines de irrigación o se pierde por la evaporación antes de alcanzar el límite oeste del parque. El Río Grande constituye el lindero sur del parque a lo largo de 190 kilómetros. El pez aguja y algunas tortugas que viven en el río son seres antiguos cuyos antepasados nadaban en compañía de cocodrilos y animales semejantes a los hipopótamos hace 50 millones de años.

Si usted duda del poder erosivo del río al esculpir cañones tan colosales- le sugerimos un viaje en canoa por el Río Grande. Le parecerá que la canoa recibe el impacto de miles de partículas que chocan contra su casco. El río se asemeja a un implacable esmerilador accionado por la gravedad y que ha estado funcionando durante millones de años.

El río es un oasis para aquellas especies no adaptadas a la vida árida del desierto, lo cual contribuye a la diversidad biológica del parque. Entre los espectáculos más llamativos en esta región desértica podrán encontrarse las huellas de dientes dejadas por castores en los álamos o sauces a lo largo del río. Sin embargo, no espere ver madrigueras de castores, ya que los castores del Big Bend construyen sus refugios debajo de los bancos del río. La llanura en las riberas del río proporciona buenas áreas para los observadores de aves. Algunos de éstos aseguran que las aves en la llanura son más coloridas que las de otras áreas. Aquí se encuentran tángaras rojas, colorines sietecolores, mosqueros cardenalitos y cardenales comunes que sirven para acentuar el color sobre el fondo verde del follaje de la ribera. Sobre el lecho de grava y bancos de arena del río y en sus acantilados existen otros animales que usted no esperaría encontrar en el desierto Chihuahuense. La alzacolita y el tildío saltan y corren sobre los bancos de arena y la golondrina risquera vuela hacia sus nidos de adobe construidos con lodo del río. Este listón verde en la llanura ribereña, visto a la distancia, se asemeja a un cinturón verde en el desierto. Es un fenómeno que se observa en otras partes del parque, a lo largo de arroyos o cañadas. Sin duda usted encontrará aves y otros animales haciendo uso amplio de esta interrupción en la árida vegetación del desierto.

El Desierto

América del Norte cuenta con cuatro desiertos de clima cálido: Great Basin (la Gran Cuenca), Mojave, Sonorense, y Chihuahuense. Este último desierto se extiende profundamente dentro de México, y el Parque Nacional Big Bend se ubica en el tercio más al norte de dicho desierto. El desierto Chihuahuense está limitado en tres de sus lados por montañas que cierran el paso a las lluvias, y el resto colinda con vastas llanuras semi-desérticas. El desierto Chihuahuense es joven, tal vez con menos de 8,000 años de edad; es también un desierto verde y exuberante que recibe la mayor parte de sus lluvias durante los meses de verano. El calor y los vientos temporales contribuyen a la aridez. Al mediodía, durante el verano, las temperaturas del suelo pueden alcanzar los 82 grados centígrados, mientras que, en invierno, puede llegar a congelar cuando llegan tormentas del norte.

La principal planta indicadora del desierto Chihuahuense es la lechuguilla que se asemeja a un racimo de hojas de cuchillo saliendo del suelo del desierto. Las fibras gruesas y fuertes de la lechuguilla son utilizadas para fabricar esteras, cuerdas, bolsas, y artículos para el hogar los cuales son productos del desierto Chihuahuense. La lechuguilla ilustra un hecho que es mal comprendido acerca del desierto: el desierto es una zona de vida. La vida se ha adaptado aquí para reducir al mínimo el gasto de energía y para la máxima obtención y ahorro del agua. No deberá asombrarnos como los animales y las plantas del Big Bend se han adaptado a la vida del desierto de una manera muy curiosa pero efectiva. Tales adaptaciones son la razón de su existencia.

Existen camarones “duendes”, sapos de rápido crecimiento, y liebres de orejas grandes. Existen, además, otras adaptaciones más ordinarias. Muchos animales combaten el calor saliendo al exterior solamente por las noches. Muchas culebras hacen esto puesto que las altas temperaturas diurnas del verano al nivel del suelo en el desierto las matarían en cuestión de minutos. Otra manera sencilla de evitar este calor es el elevarse lo más posible del suelo. Algunos insectos utilizan el mismo principio, sencillamente vuelan una corta distancia hacia arriba donde el aire es significativamente más fresco. Un escarabajo terrestre se eleva periódicamente saltando para lograr alcanzar una distancia suficiente y librarse del calor mortal del suelo del desierto.

La imagen popular más común acerca de las plantas que viven en el desierto es el cacto, que es especial por su forma de acumular agua y después retenerla con verdadera avaricia. En vez de tener hojas que pierden agua, los cactos tienen espinas, protegiendo a la planta evitando que sea pisoteada o comida. El tallo grueso y carnoso presenta un área superficial reducida y posee una capa cerosa que no permite la evapo-transpiración. El sistema de raíces poco profundas se extiende en una amplia área a fin de interceptar el agua de lluvia tan pronto como ésta penetra en el suelo. Los cactos almacenan agua, actuando como sus propias cisternas, para poder sobrevivir durante sequías prolongadas.

El ocotillo, que no es un cacto, pertenece a otra familia. Al llover, el ocotillo produce hojas pero las deja caer cuando retornan las condiciones de sequía. Esto puede ocurrir varias veces en un año. La cera extraída de la candelilla, o planta de cera, es utilizada en la fabricación de velas, ceras, goma y discos para fonógrafos. Durante la época lluviosa, el tallo se llena de una savia espesa que, en la época seca, recubre el tallo como una cera, evitando la evaporación. Esta cera actúa como un sello de la humedad y protege a la candelilla contra la sequía.

Las plantas del desierto producen su más abundante florescencia al final del verano, después de las lluvias regulares de julio y agosto. Aún cuando es difícil predecirlo, a menudo las flores silvestres son más impresionantes durante los meses más calurosos. Una mirada a esta riqueza floral podría cambiar para siempre su imagen del desierto.

Las Montañas

El Río Grande interrumpe la tierra del Big Bend como un oasis linear; las montañas Chisos lo interrumpen como una verde isla en un mar de desierto. Como lo hace el río, las montañas atraen animales que usted no espera encontrar en áreas desérticas, siendo algunas de ellas especies muy raras. El aislamiento es la clave; esta situación se originó hace miles de años, cuando la Era Glacial terminaba. A medida que los climas fríos y húmedos se retiraban hacia el norte, muchas plantas y animales se vieron aislados en las montañas Chisos a causa de una creciente aridez de las tierras bajas. Los venados de cola blanca de la Sierra del Carmen constituyen un ejemplo gráfico, ya que dentro de los Estados Unidos, estos venados viven únicamente en las montañas Chisos. Ellos también ocupan varias de las cadenas montañosas en México pero no se encuentran fuera de esta área dividida por el Río Grande. Los venados de cola blanca no se adaptan a las condiciones desérticas; es probable que hayan tenido una distribución regional mucho más amplia durante la Era Glacial cuando el clima era más frío. A medida que el clima se volvía más caliente, reinaron condiciones más frías en las montañas a causa de la elevación más alta del terreno.

El promedio de precipitación pluvial en el Basin, un lugar de las montañas Chisos muy popular entre la gente y otros animales, es el doble de la que ocurre en Río Grande Village a lo largo del río. Al acercarse uno a las montañas a través de Green Gulch (Quebrada Verde), se atraviesan pastizales en los que se observan plantas de agave y sotol, aunque pronto se observan arbustos de hojas verdes. Luego, los arbustos se vuelven más altos entre los que se observan el arbusto sumac, lintisco, madroño de Texas, y otros arbustos. Cuando se alcanza una elevación de 1370 metros aparecen los primeros árboles de mayor altura. Más arriba, en las cañadas, se ven grupos de árboles - juníperos, pequeños robles, y pinos piñoneros. Algunas especies de árboles que se encuentran en las montañas Chisos creciendo en el límite sur extremo de su zona en los Estados Unidos: pino Arizona, abeto Douglas, ciprés Arizona, álamo temblón, y arce “diente grande”. Estos son los últimos restos de bosques que fueron abundantes aquí bajo la influencia de la Era Glacial.

Algunas especies de plantas del Big Bend no se encuentran en ningún otro sitio del mundo. El roble Chisos crece solamente en las tierras altas de las montañas Chisos. Ciertas otras especies de plantas de los Estados Unidos crecen únicamente en las montañas Chisos aunque también se encuentran en México y otros lugares. El táscate llorón, que parece como si necesitase de un buen riego, es una de ellas.

Para observar todas las especies de aves que habitan los Estados Unidos, eventualmente usted tendrá que venir a las montañas Chisos para ver al chipe Colimense. Este hace su nido en Big Bend después de invernar en México. También se ve aquí el Puma, conocido localmente como panther (pantera). Este felino ha dado su nombre a numerosos lugares del parque, incluyendo Panther Pass (Paso de la Pantera) y Panther Junction (Cruce de la Pantera).

Historia

Los indígenas prehistóricos construyeron sus hogares aquí por lo menos hace 10,000 años. Sin embargo, muy poca evidencia de la ocupación humana aparece hasta la Cultura Arcaica o Desértica del año 6000 antes de Cristo. Estas gentes no fueron agricultores sino cazadores y recolectores que sólo tomaron lo que la tierra ofrecía.

Cientos de plantas del desierto Chihuahuense fueron de utilidad para la gente prehistórica como alimentos y medicinas. Su dieta incluía el corazón de las plantas del sotol y la lechuguilla; el fruto y la flor de la yuca; el fruto y retoños de la tuna; semillas de mesquite y acacias; y muchas otras plantas nativas. Confeccionaban canastas y sandalias utilizando la fibra de la lechuguilla y las hojas de la yuca. Para cazar utilizaban el atlatl, un palo lanzador que impulsaba dardos con puntas de piedra para matar venados, liebres, y otras presas. Tal como nosotros, ellos necesitaban no sólo alimentos sino también agua y refugio. Los manantiales del desierto se convirtieron en valiosas fuentes de agua potable y, hoy en día, los lugares de vivienda a menudo incluyen los restos de refugios rocosos y fogones o círculos de piedra donde producían fuego. Durante la última parte del Período Arcaico, el comercio entre las gentes locales y aquellas del sur y oeste introdujo prácticas de agricultura que trajeron el cultivo del maíz, frijol y calabaza para suplementar su dieta.

Para el año 1200, los Jumanos, un grupo agrícola indígena relacionados con la cultura Pueblo de la parte alta del Río Grande, ocuparon y cultivaron la llanura ribereña del río en áreas al oeste del presente parque nacional. Durante los siglos 16 y 17 los exploradores españoles cruzaron el Río Grande en busca de oro, plata y tierras fértiles. El Presidio del Paso de San Vicente fue fundado en 1774 en un cruce principal del Río Grande. Los españoles esclavizaron a los indígenas cambiando su cultura sustancialmente. Los Apaches llegaron al área en el siglo 18 expulsados hacia el sur por los Comanches.

Los Apaches fueron capaces de resistir a los españoles quienes, en el mismo período, comenzaron a abandonar su tenue dominio sobre esta región. En el siglo 19, el resultado de presiones ejercidas por colonizadores anglo-americanos sobre los territorios de caza de los Comanches fue el motivo por el que estos se vieron obligados a emigrar hacia el sur. Los colonizadores mexicanos que ocuparon el Big Bend a principios del siglo 19, junto con sus comunidades aisladas, se convirtieron en blanco de ataques por parte de guerreros Comanches nómadas. Los descubrimientos de oro en California a mediados del siglo 19 y la destrucción de los rebaños de bisontes aceleraron la decadencia de los Comanches, ya que ademas se construyeron fuertes militares a lo largo de la ruta que pasaba a través de esta zona hacia los campos auríferos de California.

Aunque la llanura ribereña ha sido habitada durante siglos por indígenas, por lo que sabemos, la gente no trató de navegar por el río. La exploración del río propiamente dicha no comenzó sino hasta 1852, con un levantamiento topográfico realizado por el Mayor William H. Emory del Ejército de los Estados Unidos. El grupo de Emory examinó los tres cañones pero decidió navegar solamente a lo largo del cañón Mariscal. En 1881, un grupo topográfico conducido por un oficial estatal de Texas navegó a lo largo del cañón de Santa Elena. El jefe del grupo condujo su equipo a caballo sobre el borde del cañón. En 1889, una expedición del Servicio Geológico de los Estados Unidos fue el primer grupo en navegar el cañón de Boquillas. Desde comienzos del siglo 20, colonizadores mexicanos establecieron cultivos agrícolas en ambos márgenes de la llanura ribereña. A ellos se unieron algunos anglo-americanos después de 1920 cuando terminó el conflicto fronterizo méxico-americano. Cerca de Castolon y lo que ahora es Río Grande Village (Aldea Río Grande), se cultivaba algodón y alimentos aún después de que se estableció el parque en 1944.

Visitando el Parque

No existe ningún servicio de transporte público hacia o a través del parque. Existe servicio de trenes y autobuses hasta Alpine. Varias líneas aéreas proveen servicio a Midland-Odessa y El Paso. Las distancias aquí son enormes, de modo que haga sus planes de arribo y de partida de acuerdo con los servicios disponibles. La disponibilidad de agua y gasolina es poca y está ubicada en lugares distantes uno del otro dentro del parque y áreas circundantes. Verifique su provisión de agua y combustible antes de partir de Alpine o Marathon. Nota: Siempre lleve agua potable consigo en el desierto. Los excursionistas necesitan 4 litros de agua por día por persona; inicie su viaje de retorno antes de haber consumido la mitad de la provisión de agua. Desinfecte el agua de los manantiales antes de beberla y nunca beba agua del río.

El centro de operaciones del parque se encuentra en Panther Junction. Obtenga aquí los horarios de los programas y actividades educativas. Hay publicaciones a la venta allí incluyendo una guía para excursionistas, una guía de caminos, y mapas. El hospedaje para alojarse en el parque se encuentra en el hotel Chisos Mountain Lodge en el Basin. Las áreas para acampar están ubicadas en el Basin, Río Grande Village y Castolon. Existe un parque para remolques equipado con conecciones para servicios de agua y electricidad en Río Grande Village. Es posible que todas las instalaciones de hospedaje y para acampar se encuentren ocupadas durante la primavera y el otoño. Verifique lo anterior antes de viajar al parque llamando al teléfono (432) 477-2251. Para reservaciones e información sobre hospedaje llame al teléfono (432) 477-2291 o escriba a: Forever Resorts, Inc., Big Bend National Park, TX 79834. Existen lugares para acampar a lo largo de algunos caminos secundarios (se requiere de un permiso que es gratis). En muchos de ellos se requiere un vehículo con doble tracción.

Alimentos, bebidas frías, y provisiones para acampar se encuentran a la venta en el Basin, Río Grande Village, Castolon y Panther Junction. El Chisos Mountain Lodge tiene una tienda de regalos. En Panther Junction se pueden obtener reparaciones menores para automóviles. No existen servicios médicos en el parque. El hospital más cercano se encuentra en Alpine, a unos 154 kilómetros del centro de operaciones del parque. Se cuenta con servicios paramédicos en Terlingua, a 40 kilómetros del centro de operaciones del parque.

Para obtener información sobre el parque y su administración, instalaciones, servicios, programas y oportunidades para recreo, escriba a: Superintendent, Big Bend National Park, TX 79834 o llame al teléfono (432) 477-2251.

Actividades

El Parque Nacional Big Bend ofrece condiciones excelentes para caminar, montar a caballo, navegar el río, observar los pájaros y buena pesca de bagre en el río. Rogamos leer las secciones que siguen sobre los reglamentos y la seguridad antes de comenzar; si tuviera preguntas, favor de dirigirlas a un guardaparque. Informe a las oficinas o a un guardaparque acerca de cualquier accidente, incidente o lesión corporal.

Caminatas. Las caminatas varían desde senderos naturales cortos que no necesitan de guía, hasta caminatas que cruzan todo el parque. Las caminatas a campo-traviesa requieren de equipo apropiado y provisiones adecuadas. Utilice un mapa topográfico y conozca bien su ruta. Una guía para caminantes se encuentra a la venta en el centro de operaciones del parque.

Uso del río. El Parque Nacional Big Bend administra 377 kilómetros el Río Grande para fines recreativos. Obtenga un permiso gratis para navegar de río (esto es requerido para toda embarcación) e información actualizada sobre el río en el centro de operaciones del parque o en cualquier centro de visitantes. Procure contar con buen equipo e información antes de recorrer el río. Una guía sobre el río está a la venta en el centro de operaciones del parque. No existe servicio de alquiler de equipos para navegar el río en el parque. Infórmese en el parque sobre la lista de proveedores de equipos para el río. Debido a tormentas locales, el nivel del río podrá subir entre julio y octubre. El Río Grande es un río “libre y escénico” de 301 kilómetros a lo largo de los límites del parque.

Observación de aves. Se han observado más de 450 especies de aves en el parque, por lo que es un verdadero paraíso para los observadores. Las mayores migraciones ocurren en la primavera. Durante su visita, pregunte a un guardaparque sobre los mejores lugares para observar las aves.

Reglamentos y Seguridad

Conduciendo un automóvil. Respete los límites de velocidad indicados. El límite máximo en el Parque Nacional Big Bend es 69 kilómetros por hora. Si los cruces de corrientes de agua están inundados por tormentas estacionales, espere hasta que las aguas desciendan. Vale más esperar unos minutos y evitar que su vehículo sea arrastrado aguas abajo. No se permite conducir un vehículo fuera de los caminos establecidos. Los caminos de terraceria están sujetos a clausura debido a daños causados por tormentas. Verifique las condiciones de los caminos antes de conducir sobre caminos no pavimentados. Conduciendo de noche. Manténgase alerta a vida silvestre durante la noche. Los animales pueden ser cegados por las luces del auto y pueden permanecer en medio del camino.

Espinas y Púas. Las espinas y púas de los cactos y otras plantas son peligrosas: use zapatos y ropa resistente para caminar a campo-traviesa. Lleve consigo unas pinzas para extraer espinas pequeñas.

Reptiles e Insectos Venenosos. Una culebra y cuatro especies de víbora de cascabel viven aquí aunque raramente son vistas durante el día. Ellas están protegidas por la ley: no les haga daño. Por la noche, procure no caminar fuera de los senderos y lleve consigo una linterna. En general, las culebras, alacranes, tarántulas y otros animales no le harán daño a menos que usted les moleste. En caso de accidente o lesión, busque ayuda de inmediato.

Uso de los senderos. Manténgase en los senderos establecidos para evitar la erosión y los deslaves. No se permite fumar en los senderos. Lleve consigo todos sus desperdicios. Campamentos y fuegos: Se permite acampar en los lugares establecidos para ello y en ciertos otros lugares determinados que requieren de un permiso. Se prohíbe encender fogatas usando leña. Caminatas y campamentos. Obtenga un permiso para acampar a campo-traviesa para cualquier uso nocturno. El encender fogatas está prohibido. El peligro de incendio en las montañas Chisos puede ser muy serio. Se prohíben las mascotas en los senderos y en el campo abierto. Además de los senderos en las montañas Chisos, existen otras caminatas muy agradables en las regiones bajas del desierto: pregunte a un guardaparque sobre ello. Al acampar, tenga mucho cuidado con las aguas crecidas y los desagues. No deberá acampar en los arroyos o cañadas; podrían convertirse en torrentes mientras usted duerme. Pesca: No se requiere de licencia para pescar en el parque. Los guardaparques pueden proporcionar información sobre la pesca. Armas de fuego y mascotas. El uso o muestra de armas de fuego está prohibido. Las mascotas deberán siempre mantenerse atadas con correas y se prohíbe llevarlas a los senderos, al campo abierto o a los edificios públicos.

Natación y Vadeo. El Río Grande es peligroso a causa de fuertes corrientes, obstáculos sumergidos y súbitos cambios de nivel del agua. El Río Grande cobra más vidas de personas que lo nadan y vadean que a las que navegan en él.