Oro en el Klondike!

"A las 3 de la mañana, el vapor "Portland", en rumbo de St. Michaels a Seattle, pasaba por Puget Sound con más de una tonelada de oro puro a bordo, y con 68 pasajeros."

Cuando esta frase mágica apareció en la edición del Seattle Post- Intelligencer del 17 julio 1.897, comenzó una de las últimas - y más grande - afluencias de gente a un nuevo campo aurífero en Norte America. Ese mismo día, ántes de mediodia, cada camarote a bordo del "Portland " había sido vendido para la vuelta al norte, y el telegrafo llevó los detalles de los 68 mineros, quienes arrastraron sus equipaje, sacos, maletas y cajas de oro por la plancha de atraque a la muelle en Seattle. Al pesarlo, la cantidad de oro montó a más de dos toneladas, pero entonces ya no importaba; el exodo al Klondike en el más noroeste de Canada, en el Territorio de Yukon, estaba en rumbo. Los efectos en Seattle fueron asombrosos.

Con la llegada del " Portland" en Seattle, la afluencia de gente al Klondike ya estaba en rumbo 11 meses. Desde hace años, los cateadores habían viajado poco a poco a la inmensa tierra inculta de los tributorios del Río Yukon, encontrando justo suficiente "colores" de oro en sus quebradas alimentadoras para comprar comida y herramientas. Pero el yacimiento principal les esquivó hasta el 14 agosto 1.896, cuando tres hombres -- dos indios y un blanco -- se pararon para descansar junto a una quebrada miniscula de nombre Rabbit Creek (Riachuelo del Conejo) que descargó en el Río Klondike. Alla al fondo de la quebrada, vieron copos de oro "atorados entre las rocas como el queso en un sandwich".

Skookum Jim, Tagish Charlie, y George Washington Carmack llenaron la camisa de un cartucho con polvo de oro crudo. Entonces, Skookum Jim se quedó para guardar el lugar de descubrimiento y Carmack y Tagish Charlie apresuraron por el Yukon río abajo, hasta la colonia de Fortymile (Cuarenta Millas), donde Carmack registró las concesiónes. Cuando los otros mineros vieron el oro de Carmack, ellos echaron sus bienes en barcos y subieron el río para declarar concesiónes cerca del lugar de descubrimiento. Inmediatamente, el pueblo de Dawson fue establecido en la confluencia de los ríos Yukon y Klondike. A fines del año 1.896, todas las concesiónes de buena calidad al fondo del río habían sido denunciados, y los cateadores pasaron el invierno y la primavera cavando sus fortunas. Cuando el hielo se derritó de los ríos, ellos tomaron un vapor de ruedas a St. Michaels, entonces amontonaron su oro y bienes en los vapores de la costa y se pusieron en rumbo a casa. Fue uno de estos 68 hombres que llegó en Seattle, el verano de 1.897, con la confirmación de las riquezas fabulosas del Klondike.

Las noticias vinieron a una hora oportuna, porque Seattle, como el resto de los Estados Unidos, fue todavía atrapado en una depresión económica que siguió el Panico de 1.893. Mucha gente faltaron trabajo, y encontraron dificultades en alimentarse. Pero al oir esa frase mágica de "más que una tonelada de oro" del Klondike procedente del telegrafo de Seattle, las condiciones cambiaron dramaticamente. Los negocios se multiplicaron dos y tres veces, mientras un diluvio de miles de cateadores buscando oro descendió a la ciudad de todas partes de los Estados Unidos y todas partes del mundo, con el fin de equiparse para Ia grande aventura de Alaska y el Yukon. El alcalde de Seattle renunció su oficio para organizar una de las muchas expediciones desdichados de mineria en el Klondike. Los granjeros, los empleados de bancos, profesores, medicos, bomberos, policias, sacerdotes, estafadores, misioneros y prostitutas empacaron sus baules y se encaminaron hacia el Norte. La mayoría ni dieron cuenta de donde era el Klondike, y a muchas no lo importaba! Aun menos dieron cuenta de las dificultades increibles que fueron al punto de encararse.


Seattle, Entonces y Ahora

Aunque es fisicamente aislado del Klondike, la ciudad de Seattle es un punto importante en la historia de la afluencia de gente a los campos auriferos. Aquí las noticias de oro en el Klondike captaron la imaginación del mundo; de esta ciudad pequeña junto a Puget Sound salieron los miles de cateadores para buscar oro en el Yukon, y fue a Seattle que la mayoría volvieron.

En Seattle, los cuentos de oro en el " Lejano Norte" fueron comunes durante unos 30 años antes del descubrimiento en el Klondike. Aunque el sueño de riquezas instantaneas debiera haber sido seductivo, en realidad poca gente viajeron al Norte para tentar la suerte. En efecto, más de 25 años pasaron antes de que el sueño de riquezas fabulosas alteraba el tenor de la ciudad y rompió la camisa de fuerza económica que había aprisionado Seattle y todo el Norteoeste.

"La Prosperidad ha llegado," publicó el Seattle Post-Intelligencer apenas cuatro días despues de la entrada del " Portland " en dique en 1.897. "En cuanto a Seattle, la depresión ya se ha acabado. Anticipamos inmediatamente un periodo de prosperidad más grande que cualquier otro que hemos vivido en el pasado." Gracias a Ia campaña vigorosa de los miembros de la Camara de Comercio, quienes nombraron a Seattle como "el único lugar" donde los cateadores encontraran los equipos y las provisiones adecuados para los campos auriferos, más buscadores de oro salieron de Seattle que cualquier otra ciudad.

Aquí mismo, en el distrito ya conocido como Pioneer Square (Plaza de los Pioneros) los exploradores compraron sus provisiones, subieron a bordo los buques anclados cercanos, y se pusieron en rumbo al Norte a Skagway y a Dyea. Tanta gente vinieron a Seattle durante un periodo de tiempo tan corto, que los hoteles y restaurantes no fueron capaces de acomodarles todos. Los propietarios de almacenes tuvieron que vender tantas provisiones que no había espacio suficiente para almacenarles, y fue muy comun a ver las provisiones amontonadas hasta 3 metros de altura a todo lo largo del paseo de entablado. Al comenzar la primeravera de 1.898, los comerciantes - quienes apenas habían sobrevivido durante los últimos años - habían vendido más de 25 millónes de dólares en bienes, y el fin todavía no estaba en vista.

La afluencia de gente a los nuevos campos de oro en el Klondike hizó de Seattle el centro de comercio en el Norteoeste. La mayoría de empresas establecidas antes,o durante, esta afluencia salieron con exito, y algunas todavía prosiguen su actividad comercial hoy en día. Además, algunas empresas establecidas entre los años 1.897 y 1.905 con el dinero procedente del oro del Klondike por los cateadores prósperos tambien gozaron de exito. Aunque no más que unas docenas de mineros encontraron una cantidad de oro suficiente para llamarse "ricos", y aun menos volvieron a casa con sus riquezas, nadie de ellos nunca olvidó la grande aventura que dejó a Seattle cambiado para siempre, caracterizado con esta herencia histórica especial.

El Parque Nacional Histórico del Kiondike Gold Rush fue creado para preservar esta herencia histórica. Junto con sus unidades en Skagway, Alaska y las ciudades de Dawson y Whitehorse y sus alrededores en Canada, el Parque ha procurado evocar un sentido del atmósfero de esos días en 1.898, de la afluencia a los campos de oro.

La unidad de Klondike Gold Rush National Historical Park de Seattle se encuentra en 319 Second Avenue South., Seattle, WA 98104, bajo la administración del Servicio de Parques Nacionales del U.S. Department of the Inteyior.