Great Sand Dunes National Park and Preserve
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Estación de peaje Mosca Pass

 
La gente y las dunas:
Una conexión duradera

Los seres humanos han sabido de, han visitado o han vivido cerca de las Great Sand Dunes desde hace mucho, mucho tiempo. La evidencia más antigua de humanos en el área se fecha desde hace alrededor de 11,000 años.


Ganándose la vida: Gente temprana de hace 11,000 años

Alguna de la primera gente en entrar en el valle de San Luis y las Great Sand Dunes fueron cazadores nómades y recolectores cuya conexión con el área se centraba alrededor de los rebaños de mamut y bisontes prehistóricos que pastaban en las cercanías. Ellos eran gente de la edad de piedra que cazaban con las puntas de lanza de piedra o puntas de dardos que ahora se les identifica como puntas Clovis y Folsom. Al igual que cualquiera persona hasta hace alrededor de 400 años, ellos entraban en el valle de San Luis a pie, aparentemente pasando cierto tiempo aquí cuando la caza y recolección era buena, y evitando la región en tiempos de sequía y escasez..


Una conexión viviente: Indios americanos modernos

Aunque no sabemos los nombres o las lenguas de aquellas gentes más tempranas, las tribus de los indios americanos estaban familiarizadas con el área cuando los españoles llegaron por vez primera hace 400 años. La palabra tradicional yuta para las Great Sand Dunes es sowapophe-uvehe, "La tierra que va y viene". Los apaches Jicarilla se asentaron en el norte de Nuevo México y llamaron a las Dunas ei-anyedi, "va de arriba abajo." La cumbre llamada Blanca Peak, al sureste de las dunas, es una de las cuatro montañas sagradas de los Navajo. ¿Cuál fue--y es-- la conexión para esta gente?

Para los apaches Jicarilla y las tribus yutas del sur resulta un asunto práctico: ellos acamparon y cazaron en el valle de San Luis. Mientras estuvieron aquí en las dunas, ellos recolectaron las capas internas de la corteza de los árboles de pinos ponderosa, que era útil para ellos como comida y medicina. Para la gente de pueblos que hablan Tewa/Tiwa a lo largo del Río Grande resulta en una conexión espiritual. Ellos recuerdan un sitio tradicional de gran importancia localizado en el valle de San Luis cerca de las Dunas: el lago a través del cual su gente emergió al mundo presente.

"Este fue uno de los sitios que los yutas solían reunirse…la banda de Capulta fueron los que solían acampar en esta área. Las familias vecinas venían aquí para acampar con ellos - esto sucedió quizá a inicios de la primavera o al final de otoño. Los yutas solían utilizar la corteza de los pinos ponderosa para fines medicinales y también como fuente alimenticia…ellos cortaban la base, separándola. Esa fue la manera en que ellos la cosechaban. Los niños más pequeños ayudaban hasta cierta edad, pero básicamente eran todas las mujeres las que la cosechaban de los árboles y ellas eran las que elegían los árboles…"

Alden Narango, historiador tribal de los yutas del sur


Exploraciones Españolas:
Don Diego de Vargas, 1694
Juan Bautista de Anza, 1776

En 1694, Don Diego de Vargas fue supuestamente el primer europeo, que había entrado en el valle de San Luis, aunque es probable que pastores y cazadores de las colonias españolas en lo que hoy es el norte de Nuevo México hayan entrado en el valle en fechas tempranas como 1598. De Vargas y sus hombres vieron y cazaron un rebaño de 500 bisontes, aparentemente en la parte sur del valle, antes de regresar a Santa Fe.

En 1776, Juan Bautista de Anza y un enorme séquito de hombres y ganado pasaron, probablemente, cerca de las Dunas regresando de una incursión punitiva en contra de un grupo de comanches. En ese tiempo el valle de San Luis era una ruta de viaje entre las Planicies Altas y Santa Fe para los comanches, los yuta y los soldados españoles. Para algunos de ellos las dunas eran como un hito muy visible a lo largo del camino.


La expansión hacia el oeste:
Zebulon Pike, 1807

El primero de los escritos conocidos sobre las Dunas aparece en los diarios de Zebulon Pike de 1807. Mientras la expedición de Lewis y Clark regresaba del este, el teniente del ejército de los EUA fue comisionado para explorar al oeste hasta los ríos Arkansas y Amarillo. Al final de noviembre de 1806, Pike y sus hombres habían alcanzado el sitio que ahora es Pueblo, Colorado. Siguiendo hacia el suroeste y confundido sobre la ubicación del Río Arkansas, Pike cruzó la Sierra de la Sangre de Cristo justo por encima de las Great Sand Dunes. Su diario del 28 de enero de 1807 dice:

"Después de marchar algunas millas, descubrimos…al pie de las Montañas Blancas [hoy en día la Sierra de la Sangre de Cristo] las cuales estábamos descendiendo en ese momento, colinas arenosas…Cuando acampamos, subí una de las colinas más grandes de arena y con telescopio pude descubrir un río muy grande [El Río Grande]… Las colinas de arena se extendían de arriba a abajo de las Montañas Blancas alrededor de 15 millas y parecían tener alrededor de 5 millas de ancho. Su apariencia era exactamente la del mar en una tormenta, excepto por el color, sin la mínima indicación de vegetación existente en la superficie."


John C. Fremont, 1848
John Gunnison, 1853

En 1848, John C. Freemont fue contratado para encontrar una ruta para el tren de St. Louis a California. El cruzó la Sierra de la Sangre de Cristo en el valle de San Luis en invierno, exponiéndose a riesgo pero probando que se podía atravesar esta sierra en el invierno. A él lo siguió, en 1853, el Capitán John Gunnison del U.S. Topographical Survey. El equipo de Gunnison cruzó las dunas a caballo: "Viajando por la base sureña de las colinas de arena, por encima de la más inferior de la cual cabalgamos por una corta distancia, nuestros caballos enterraban la mitad de sus pezuñas solamente en las inclinaciones de barlovento, pero se hundían hasta las rodillas en lado opuesto, seguimos por cierta distancia el lecho del riachuelo desde el paso, ahora hundido en la arena y luego nos pusimos en marcha por las planicies arenosas… La arena era tan pesada que estuvimos seis horas y media para avanzar 10 millas…"


Rutas al interior del valle

En los años que siguieron, las Montañas Rocosas fueron gradualmente exploradas, tratados fueron firmados y rotos con las tribus residentes y gente con una amplia diferencia de metas fluyeron hacia Colorado de los Estados Unidos y México. En 1852 se construyó el fuerte Massachussets, que luego fue reubicado al Fuerte Garland, alrededor de 20 millas al suroeste de las Great Sand Dunes para resguardar a viajeros o colonos que seguían a los exploradores al valle de San Luis.

A pesar que muchos colonos llegaron al valle de San Luis a través de los caminos desde Santa Fe o el Paso de La Veta, varias rutas sobre la Sierra de la Sangre de Cristo hacia el valle de San Luis eran bien conocidas por los indios norteamericanos y utilizados de manera creciente por los colonos durante el siglo 19. El Paso Médano, también conocido como el Paso de la Colina de Arena, y el Paso de la Mosca, también llamado el Paso de Robidoux, ofrecían rutas más directas a las crecientes ciudades de la cordillera oriental y llegaba al valle de San Luis justo al este de las Great Sand Dunes. Los senderos fueron mejorados como rutas de carretas y eventualmente caminos primitivos. La carretera de peaje del Paso de la Mosca fue desarrollada en 1870 y las diligencias y ruta del correo la usan regularmente hasta alrededor de 1911. Ese año, la porción occidental fue dañada gravemente por una inundación repentina. Fue parcialmente reconstruida en diferentes momentos entre 1930 a 1950 y ha sido repetidamente cerrada por inundaciones y ahora es una ruta para caminantes.


Haciendo una casa: Los Propietarios de tierras

El poblador Ulysses Herard, quien se estableció, junto con su familia, un rancho y poseía tierras a lo largo del riachuelo Medano en 1875, habría tenido que usar el antiguo camino del Paso del Medano para viajar de ida y vuelta a su casa. La ruta moderna abierto solamente a vehículos 4 X 4 con alto espacio libre bajo el vehículo, sigue la ruta antigua, rodeando las dunas antes de ascender al Paso del Medano y continúa hacia el este hasta el valle de Wet Mountain [Montaña Mojada]. Los Herard pastaban y cruzaban ganado en las praderas de la montaña, construyeron una casa, criaron caballos, ganado y pollos y establecieron criaderos de truchas en el riachuelo.

Otras familias de propietarios cerca de las Dunas incluían a la familia de Teófilo Trujillo, que criaba cabras al oeste de las dunas. Y a Frank y Virginia Wellington que construyeron la cabaña y excavó la acequia que va paralela al Sendero de la Acequia Wellington, justo al sur de lo que hoy es el área de acampar. Su hijo, Charles, estaba a cargo del aserradero en el Riachuelo del Aserradero justo al norte del campamento.

Al mismo tiempo que la gente se establecía, usualmente solicitaban al departamento de Correos de EUA por oficinas postales que dieran servicio a sus pequeños poblados. Zapata (1879); Blanca o North Arrastre; Orean (1881); Mosco (1880); luego llamado Montville (1887-1900); Herard (1905); Liberty (1900); Duncan (1892) y otros ayudaron a conectar a propietarios aislados con un mundo más amplio.


Buscando la Riqueza: La fiebre del Oro, 1853 y después

Las fiebres del oro y plata ocurrieron alrededor de las Montañas Rocosas después de 1853, trayendo miles de mineros hacia el estado y estimulando negocios de la minería que operan hasta hoy en día. Numerosos pequeños descubrimientos ocurrieron en las montañas alrededor del valle de San Luis. La gente había especulado frecuentemente que el oro podría estar presente en las Great Sand Dunes y en 1920 los periódicos locales circulaban artículos estimando el valor que iba desde los 17 centavos/tonelada a $3/tonelada. Operaciones activas de minería de placeres surgieron en todas partes a lo largo del riachuelo Medano, y en 1932 la Compañía Volcanic Mining estableció un molino de oro diseñado para recuperar oro de la arena. A pesar de que diminutas cantidades de oro fueron recuperadas, la técnica implicaba una labor demasiado intensiva, el arroyo seguía las estaciones de forma marcada y la paga era muy pequeña para mantener cualquier negocio a la larga.


Preservando la Belleza: Estableciendo el National Park Service en el Sitio

La idea de que las Dunas pudieran ser destruidas por la minería del oro o los fabricadores de cemento alarmó a los residentes de Alamosa y Monte Vista. Hacia 1920, las Dunas se convirtieron en una fuente de orgullo para la gente local y una fuente potencial de dólares del turismo para los negocios locales.

Los miembros de Ladies PEO patrocinaron un proyecto de ley en el Congreso pidiendo el estatus de monumento nacional para las Great Sand Dunes. Con apoyo amplio de los negocios locales y las Cámaras de Comercio, el proyecto de ley fue firmada como ley en 1932 por el Presidente Herbert Hoover.


Un plan de estudios para maestros y estudiantes facilitado por Parks as Classrooms.